
El fabricante de aeronaves Boeing ha presentado su modelo «Loyal Wingman«, un dron volador autónomo desarrollado para la Fuerza Aérea Australiana. Este avión robot de combate está controlado por una IA y es «semi-autónomo»: es decir, que no se trata de un aparato a control remoto sino que puede tomar sus propias iniciativas, lo cual «es un factor muy importante cuando se entra en maniobras de combate» (cosa que seguramente a la RAAF australiana le ocurre día sí, día no) . El dron es modular y capaz de portar todo tipo de sensores y armas -no especificadas- en su morro.
Estos drones, de unos doce metros de largo y con una cantidad de estructuras de composite, tendrían un bajo coste (unos 2.000.000 de dólares, comparado con los 80-100 que puede costar un caza tripulado) y su producción será en fábricas completamente automatizadas.
Al final, el futuro va tomando su camino a pesar de todos los Connor que se pongan en medio.

Boeing rolls out Australia’s first ‘Loyal Wingman’ combat drone, en Defense News.



