Los caimanes chinos hacen estos delicados cánticos para atraer al sexo opuesto -y no, no son machos como se podría pensar por los ruidos similares a eructos y pedos: machos y hembras tienen el mismo comportamiento. Parece ser que el sentido de esta actividad es simplemente dar un «tono de llamada» en la época de apareamiento. He presenciado similares actividades en humanos, pero con poco éxito.



