Curso de periodismo

Hay que ver el cuidado que ponen los periodistas para pronunciar correctamente los nombres. Por ejemplo, Beijing en lugar de Pekín, cuando la República Popular sacó su nuevo formato de transcripción. La verdad sea dicha, la capital china se escucha más bien como Pei-chíng pero bueno, pase.

El problema está en los artículos científicos, y sobre todo con nuestros parientes cercanos los Homo neanderthalensis, últimamente muy de moda con los análisis genéticos y todo eso. Hay una manía cateta por decir

Neardental

en lugar de la igualmente difícil NE-AN-DER-TAL (la t con la lengua pegada detrás de las paletas). Y están hablando y sus colegas lo dicen bien, pero ellos insisten

LOH NEARDENTALEH

Es como la manía de decir «álbor» en lugar de árbol: igual de difícil, y encima penosamente inculto. Me pregunto si se podría hacer algo para arreglarlos, por ejemplo obligarlos a dar un cursillo o a repetir «Homo heidelbergensis» mientras comen galletas; ejercitar la locución, vamos.

Ya me he desahogado. Otro día hablaremos del «Astrolopiteco».

Un comentario

  1. Si es que últimamente la gente no se para a leer bien las cosas antes de pronunciarlas. Supongo que será por la cultura de la televisión o algo así…

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