Esta anodina calleja, Blutgasse (callejón de la Sangre) en el corazón de Viena, debe su nombre a la masacre de los caballeros de la Orden del Temple que se perpetró en 1312. Desde el inicio de las actuaciones en contra de los templarios en 1307, éstos se habían montado un refugio en el Fähnrichshof; cuando vinieron a por ellos y se los cargaron, se dice que la sangre corría por esta calleja como un río. Hay una curiosa rejilla de ventilación debajo de la tercera ventana de la derecha, con forma de cruz maltesa – tendrá algo que ver?
2 comentarios
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Quizás sea una especie de recordatorio que alguien puso ahí por esa época y que ha llegado hasta nuestros días…
No, no. Es una chapa moderna.La habrán puesto los Illuminati o algunos de esos.