Esta cosa horripilante estaba en el escaparate de una de esas tiendas orientales tan pródigas en elementos decorativos. Había más criaturas de pasta -por ejemplo el karateka de al lado con algo indescifrable en lugar de cara- pero este enano terrorista es insuperable.
Las proporciones. Te enseñan que para hacer una criatura más simpática le des proporciones similares a las de un cachorro humano, y así el condicionamiento genético estará de tu parte: cosas regordetas y cabezonas, como un pitufo, el Mimosín o un ewok. Entonces viene el escultor de esto y hace un enano de Blancanieves con las proporciones de Fido Dido, como si estuviese cayendo en un agujero negro. Luego le arremanga la camisa y le pone un fusil de asalto soviético de la segunda guerra mundial, una especie de garras en las botas al estilo klingon, y el gesto hierático de un payaso del infierno. El resultado, con las barbas ondeantes y en un perpetuo alarido de espanto y caos, es ideal para poner en una mesita del descansillo junto al reloj y así espantar inoportunas visitas infantiles.

Madre mia…
Parece que sea el eneano de jardin de una tipica familia americana super patriota y amiga de la asociacion del rifle…. 🙂
Es verdad, de esos de la familia que está peleada con la de enfrente y se sientan en la mecedora a dispararle al otro, ¿no? la Alabama profunda y todo eso.