Hace tiempo que no hablamos de penes extraños, pero es que está siendo una temporada muy mala. De todas maneras aquí traigo este bonito pececito dulceacuícola del centro-este de México, Gambusia quadruncus (pez mosquito de los llanos, no confundir con el gambusino o gamusino que es otro bicho).

G. quadruncus convive con otras tres especies del género, pero se distingue por la morfología especial del orificio genital de las hembras. Disponen de un color llamativo, unas marcas para distinguir la especie y también para atraer y señalizar al macho dónde tiene que hacer su trabajo; pero curiosamente al mismo tiempo que atraen al macho con estas señales también utilizan una especie de «tapón» de carne, tejido modificado para bloquear el acceso al poro genital. Este comportamiento contradictorio es muy inusual en las hembras de vertebrados.
Los machos, por otra parte, han desarrollado una contramedida a este sistema: consiste en un gonopodio -pene- equipado con cuatro puntas ganchudas que le dan el aspecto de un arpón:

Este instrumento permite no sólo penetrar sino mantener aferrada a la hembra hasta completar la inseminación. Se especula también la posibilidad que, a la manera de los gatos, las espinas sirvan para estimular a la hembra y así garantizar una fecundación en condiciones. Dicho esto, también es probable que las otras especies de Gambusia hayan eliminado la marca colorida para dejar bien claro a los machos arponeadores que no lo intenten.
Artículo en la web de la Universidad de Carolina del Norte.
Visto en io9.



