Hablando que estábamos de pareidolias… si es difícil reconocer a veces un rostro fantasmal en una piedra, en ocasiones las reconstrucciones de fósiles son igualmente complicadas.
Esta es Strudiella devonica, presentada esta semana en Nature. Apenas una impresión carbonosa de ocho milímetros en la roca de una cantera del Bois-des-Mouches en Strud (Bélgica), lo que en su tiempo fue la orilla arcillosa de una laguna en el Devónico, hace 370 millones de años. Si miramos con atención pueden verse las patitas, una cabeza con antenas y mandíbulas simples y un cuerpo segmentado: seguramente sea una fase larvaria de algún insecto que se quedó atascada en el límite de las aguas.
No está mal, porque es el insecto completo más antiguo observado hasta el momento. Hay un hueco -la Brecha Hexápoda- entre el origen de los primeros miembros de la poderosa clase Insecta 400 millones de años atrás, y su aparición explosiva en el registro fósil allá por el Carbonífero, hace 320 millones de años. Pero es un fósil demasiado mal conservado como para dar mucha información. Vemos que carece de alas (primitivo? o es una larva?) y su forma es la del insecto básico (como corresponde a la época de la que procede). La mandíbula permite clasificarlo en la subclase Dicondylia, lo cual la hace al menos menos primitiva que los Archeognatha -de los que aún existen especies vivas saltando en la hojarasca- pero poco más. Una reconstrucción básica obtenida calcando el fósil con un lápiz nos da la siguiente imagen:

Y el modelo 3D (recién hecho por Nobu Tamura, de Spinops) se queda así de bonito:
A complete insect from the Late Devonian period, en Nature.
Visto en Pharyngula.




