Ayer mismo estaba viendo un viejo episodio de Stargate, una serie que me resulta curiosa porque parece un estado de transición entre las viejas series de TV (argumentos mínimos, episodios independientes, sin complicaciones) y las «modernas» (episodios consecutivos, tramas y personajes más elaborados). en fin, en este mini-relato una raza alienígena invadía la Tierra de una forma inusual. (ojo, spoiler delante) Los ETs llegaban como amigos y ofrecían tecnología, pero con unos efectos secundarios que provocaban infertilidad creciente -con lo cual la raza humana se enfrentaba a una lenta extinción en un plazo de unos doscientos años, al cabo de los cuales ocuparían el planeta vacío que además estaría limpio y cuidado a sus gustos. La historia posterior ya es más previsible (el bueno se entera, nadie le cree, etcétera) pero el planteamiento inicial es muy original. Con este método creo que ya no me queda ninguno imaginable: he visto invasiones por la fuerza, rápidas, lentas, por virus, por seres inteligentes, por robots autorreplicantes… todas estas historias forman escenarios posibles que sin duda son recordados y tenidos en cuenta por la gente. Recuerdo especialmente un relato corto en el que una especie semiporcina, adelantada un par de generaciones en tecnología a nosotros, se ofrecía a transportar humanos de la superpoblada Tierra a colonias donde expandirse: el sueño optimista del hombre del futuro.
Lo que en realidad hacían era llevarlos a centros de proceso donde los transformaban en embutidos y carne enlatada.
1984 nunca ocurrió, al menos tal cual lo imaginaba Orwell. La mera descripción de un futuro desastroso nos previene como especie de provocar ese futuro, guerras nucleares de destrucción mutua que nunca han sido, dirigibles de combate que ya no saldrían del papel de los libros, ingeniosos ataques psicológicos que quedaban al descubierto antes de planificarse en la realidad. La utilidad principal de la ciencia ficción para nuestra especie parece ser la de radiar infinitos panoramas de sociedades futuras de los que descartamos aquellos demasiado malos, aunque no nos decidimos por escoger los buenos. ¿Cuántas aniquilaciones no se habrán evitado desde Verne y Wells hasta hoy día?




Y no te olvides del sistema de aniquilación de La fuga de Logan, una vida superguay hasta que llegas a determinada edad y luego engañado para servir de alimento a los jóvenes… Esa no tiene extraterrestres en la ecuación, pero creo que es la que mas jode de todas… Quizás pq quien te «vende» es tu propia raza… xDDD