




La culebrita de marras estaba tomando el sol. Se asustó con la bici y se metió en la guía de la puerta con tan mala fortuna que resultó muy malherida. Tuve que acabar con ella (fue rápido) y pillé un rebote espantoso, centrando mi ira en varias deidades famosas. ¡Es que me da mucha rabia que pasen estas cosas! Ocurrió un Jueves Santo, además, lo que me recuerda al famoso símbolo de Flamel -presente en el enigmático Aesch Mezareph, de la serpiente crucificada:
Se agradece la colaboración de Yahveh, Baalzebuth, Horus, Buda, Shiva, Cthulhu, y el hijo del vecino.
Ningún dios ha sido maltratado para la elaboración de la siguiente tira.




