Esta imagen es de una de las góndolas de cierto supermercado, con los restos precintados de cochinillos listos para esas mesas de fiesta que se preparan. Es aséptico, pero tiene algo siniestro: me recuerda a las fotos de Anne Geddes. Felices Fiestas.
3 comentarios
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Brrrrrrrrr, que grima da verlos así, con lo buenos que están cuando se hacen al horno con su piel dorada y crujiente…
Si viéramos todas los alimentos en el estado original muchas veces no probaríamos bocado.
Felices fiestas.
Eso de que no probarias bocado, dilo por tí Chema… xDDD
Algunos no tenemos tantos miramientos en comer cosas con aspecto horrible…. xDDDDDD
Y a mí Anne Geddes, siempre me ha parecido que hace demasiados equilibrios sobre las cuardas de la pederastía…
Pero si en lugar de desfrazarlos de mariposas y repollos los untara en sangre quedarían igualitos a los lechones.
(Chiste fácil: porqué en Lepe meten el belén en el hon-no? Pa’dorar ar niño)