Esta mañana me he sacado el carnet A, que permite conducir motocicletas de cualquier cilindrada:

Ya iban tres intentos, y con urgencia, porque está a punto de cambiar la mecánica de obtención del carnet que se hará de una forma bastante más complicada y cara.No quería postear nada hasta que lo tuviera seguro, por el tema de la bilis que pudiera salpicar estas páginas: pero sigo pensando que el sistema de examen adolece de los mismos fallos que casi todas las pruebas de nivel de nuestra cultura, sean accesos universitarios, oposiciones, reválidas o exámenes trimestrales. Se trata de probar, en una jornada de pocas horas o -como en este caso- en cinco minutos, los conocimientos y habilidades que has adquirido a lo largo de meses o incluso años.Desde luego que es un método «menos peor» que otros, y por ello lo aceptamos: casi todas las civilizaciones humanas gustan de los rites de passage en los cuales el aprendiz salta bruscamente de un nivel a otro, en una experiencia por lo demás traumática y desagradable que se transmite de generación en generación (llámese circuncisión, servicio militar, ayuno, o lo que sea).
El problema está en que en este caso, los más hábiles no tienen que ser necesariamente los más capacitados; de la misma manera, no damos permisos de armas a aquellos que tienen mejor puntería, sino a los que demuestran que -paradójicamente- están menos dispuestos a sacar una pistola. La DGT anuncia cambios en la manera de emitir los permisos, cambios que sólo conllevan más molestias y gastos a los usuarios, pero no filtran en absoluto a aquellos individuos que deberían tener controlado el acceso a vehículos letales. ¿Qué se podría hacer, un chequeo psicológico? Pero en esta sociedad de consumo nuestra, a los diez días tendríamos asesores que explicaran cómo superar el test mintiendo: basta con ver las cofradías de quitamultas que pululan por ahí para preverlo.
Entonces, ¿cuál es la solución? No lo sé. Tal vez estemos en un callejón sin salida de nuestra cultura, lo mismo que la incompetencia del sistema político o la paradójica inestabilidad estructural de nuestra sociedad del bienestar: una razón más para el colapso del sistema que ocurrirá más tarde o más temprano. Una caidita de Roma, por así decirlo.




Felicidades. Bienvenido al club. ¿Qué moto piensas comprarte? Porque supongo que esa es la intención.
El post es francamente bueno. ¿Qué le vamos a hacer? Este país sería estupendo sino fuera por los listos y por los cafres.
Pueees… pensaba en una Harley 883, pero me he gastado todo el dinero en el carnet ¡Qué se le va a hacer!
Enhorabuena neno… 🙂
Qué bárbaro! Enhorabuena.