R.I.P. Alexéi Leónov, 1934-2019

Este 11 de octubre ha muerto en Moscú el astronauta que realizó la primera salida humana al espacio, en un traje de presión adaptado, mientras orbitaba la Tierra en una cápsula soviética en marzo de 1965.

El paseo espacial de Alexei Leonov

La nave, de la serie Vostok (la misma que llevó a Yuri Gagarin a orbitar la Tierra en 1961) modelo Vosjod 3KD, disponía de una esclusa inflable que permitía a los tripulantes salir al exterior enfundados en un traje espacial. El paseo, como muchas de las aventuras tecnológicas soviéticas, fue un desastre y estuvo a punto de acabar con la vida de Leónov: al exponerse al vacío del espacio, el traje se hinchó y se puso rígido, impidiendo la reentrada a través de la esclusa inflable.

En el guión de una película moderna, el pobre cosmonauta tendría tiempo de soltar una sentimental perorata antes de suicidarse heroicamente para impedir que su compañero arriesgase la vida y la misión intentando salvarlo. Lo que hizo Leónov fue abrir la válvula del traje y expulsar casi todo el aire al espacio, con lo cual recuperó el tamaño y la flexibilidad necesaria para pasar por la esclusa. Estas eran las anécdotas de aquellos héroes del inicio de la carrera espacial.

Cerca de la Luna, cuadro de Alexei Leonov

Leónov siguió participando en el programa espacial soviético hasta 1991, y tras esta fecha (y la caída de la Unión Soviética). Persona popular en el ámbito científico, también participó en eventos relacionados con el espacio y la cosmonáutica. Entre otras cosas, era dibujante y toda su vida estuvo ilustrando temas espaciales como la nave que encabeza este post y el esbozo de un amanecer doble: la alineación Sol-Tierra-Luna que pintó en 1967 y luego sería la escena de apertura de 2001: Odisea del Espacio (aunque por lo visto fue pura casualidad). Arthur C. Clarke bautizó con su nombre a la segunda nave que intenta acceder al monolito de Júpiter en 2010: Odisea Dos. También llevan su nombre un cráter en la Luna y un objeto del cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter. No está mal. Buen camino, Alexéi.