El actor británico de origen malayo Michael Gough ha muerto hoy a los 94 años de edad, dejando detrás un montón de papeles secundarios en películas como Memorias de África, La Serpiente y el Arco Iris –gran película, eh-, Top Secret, Los Niños del Brasil o Batman (de donde a todo el mundo le sonará la cara de Alfred: aunque no se adecuaba a la fisonomía del personaje del comic, la interpretación del discreto y sarcástico mayordomo era impecable). Su último papel, como favor especial a Tim Burton, fue la voz del dodo en Alicia en el País de las Maravillas el año pasado. A mí me recordaba, en cierta forma, a mi abuelo. Ha sido una larga y prolífica vida dedicada al cine: buen camino, Michael.



