Remolinos

Experimentos atroces con la tableta gráfica. Desde primaria la caligrafía se me daba muy mal, y la coordinación mano-ojo de la tableta no lo hace más fácil.

Por otro lado, el problema de los remolinos rebeldes es auténtico. Sólo una inmersión de la cabeza en gomina puede retenerlos unos instantes, antes de que entren de nuevo en erección. Menos mal que los chinos no lo saben, o intentarían hacer brebajes afrodisíacos con esos tres pelos.