Ayer un proyecto de ley planeaba ordenar a las salas de cine el tipo de películas que debe proyectar, de acuerdo a la ideología imperial estatal. Hoy, la noticia es la prohibición desde el 1 de julio -esta vez por iniciativa de la Comunidad Europea- de publicitar cualquier tipo de propiedades beneficiosas en bebidas con más de 1,2% de gradación alcohólica.
La realidad es que esta reglamentación pretende restringir la publicidad de los productos alcohólicos, pero lo que ha dicho la ministra este mediodía es: «a partir del 1 julio no se podrá realizar ninguna alegación de propiedades saludables para ninguna bebida que tenga un contenido alcohólico superior al 1,2 por ciento«. Hay una diferencia.
Con este enunciado, un estudio de laboratorio sobre las propiedades anticaspa del oporto podría quedar censurado. Pasamos de refrenar las burradas de los publicistas a censurar ciegamente un tema; por otra parte, las supuestas medidas para canalizar el botellón e intentar que los adolescentes de 14 a 55 años distingan entre un puntillo socialmente lubricante y el coma etílico han quedado en agua de borrajas. Eso es lo más fascinante: en la penosa Prohibición americana, a la gente se le prohibía comerciar, almacenar o beber alcohol, pero no hablar de ello. Aquí ocurre todo lo contrario, y me temo que va a ser igual de efectivo.
Seguramente algún burócrata habrá oído el famoso refrán «IN VINO VERITAS» y ha querido cargarse ambas cosas. Ya se sabe que la verdad, como la libertad, es enemiga de ciertos sistemas.
Frases de borrachos famosos, censurables el mes que viene.




Y estos son los «progres» que venían a ampliar las libertades de esta sociedad.
cagüen!!!!
Desde luego a mi me parece una medida estupida…. La gente que es mayor de edad y con trabajo tienen todo el derecho de ponerse hasta el culo de alcohol cuando les apetezca, que para eso son mayores de edad y trabajan… Respecto al rango entre 16 y 18 años, si tienen dinero para comprar alcohol y ponerse pelotazo es culpa de sus padres, que les dan las pelas o les permiten tener esas costumbres…
A ver si se dan cuenta los politicos que prohibiendo no se consigue nada, se consigue educando…
P.S.- Respecto a lo de el cine español y los centros de proyeccion me parece tambien penoso….