Nature publicó ayer los hallazgos de un grupo de investigadores chinos sobre los nuevos fósiles de Liaoning, concretamente de la formación Yixian del Cretácico inferior. Los fósiles descritos corresponden a un primo del Tyrannosaurus rex y miembro de la superfamilia Tyrannosauroidea, Yutyrannus huali del cual hay tres ejemplares: un adulto y dos crías.
Los tiranosauroides varían bastante en tamaño del ejemplar tipo (T. rex) y en este caso el ejemplar de Yutyrannus es más pequeñito: nueve metros de largo y una tonelada y media de peso comparado con las seis a diez de su primo mayor. Aún así debió ser un formidable depredador en su ecosistema, y el estado de conservación del fósil es estupendo, en una plancha de grano fino que exhibe inequívocos restos de… plumas.
Ya se había especulado sobre la presencia de plumas en el tiranosaurio, pero el hecho de que el recubrimiento está asociado directamente a un aislamiento térmico en ejemplares de pequeño tamaño parece limitar la existencia de plumas a las crías (que tendrían pelitos como los polluelos) o a bandas ornamentales relacionadas con exhibiciones de cortejo. Tenemos abundantes testimonios de dinosaurios grandes cuya piel era escamosa, ya que la relación superficie/volumen hace que la pérdida de calor sea muy inferior a la de las especies pequeñas.
Este fósil muestra sin embargo plumas largas en la cola y también una especie de plumón en la cabeza de Y. huali adulto, que es 40 veces más grande que cualquier otro fósil de dinosaurio emplumado hallado hasta hoy. Por supuesto esto no significa que todos los tiranosauriodes presentaran plumas, ya que por ejemplo esta especie habitaba en un entorno bastante más frío que el rex y eso, unido a su tamaño, pudo contribuir a que la especie mantuviera el revestimiento aislante infantil hasta la edad adulta. Pero el descubrimiento -según Xu Xing, uno de los investigadores- «incrementa considerablemente el espectro de dinosaurios con plumaje de los que tenemos pruebas. Es posible que las plumas estuvieran mucho más extendidas de lo que los científicos hemos pensado hasta hace pocos años, al menos entre los dinosaurios carnívoros».
A gigantic feathered dinosaur from the Lower Cretaceous of China, en Nature



