Galileo Galilei fue noticia hace unos años cuando Juan Pablo II le retiró la excomunión que pesaba sobre él desde que soltara aquellas blasfemias heliocéntricas. La verdad es que cuando estuvieron a punto de torturarlo en serio Galileo, que no era tonto, abjuró de sus teorías científicas (al fin y al cabo, usaba la lógica: si moría sus teorías no irían a ninguna parte, y además, la verdad científica es tolerante con este tipo de juramentos) y el cardenal Belarmino, que tampoco era tonto, lo excomulgó. Belarmino mandaba sobre el tribunal de la Santa Inquisición, el mismo cargo que hasta hace poco tuvo el cardenal Ratzinger, nuestro amado actual papa/lord Sith que tan a menudo aparece por este blog. Lee el resto »

Se dice que todos los spider-bots de los antiguos sistemas de búsqueda (Ozú, Ask Jeeves…) siguen vagando sin rumbo por el ciberespacio, clasificando y archivando webs para un servidor que ya no existe. La leyenda profetiza que un día uno de estos bots habrá acumulado tal cantidad de información que cobrará consciencia de sí mismo -la primera inteligencia artificial increada- y no se hará obvia, mas medrará en las corrientes de datos hasta que su hora haya llegado.
(Oído por ahí)

Buenas!
Acabo de llegar de vacaciones y he encontrado el blog medio roto, con cambios de configuraciones (por ejemplo los smileys y la barra de menú) y ficheros en los .php y .css del tema (por lo que voy a recuperar el viejo tema de ancho fijo hasta que arregle el estropicio). ¿Cómo pudo pasar esto? Misterio…

[He retirado el video porque se desparrama por la página, pero el link es este]
Más señales de la inminente Rebelión de las Máquinas: esta vez se trata de una escalera mecánica en un centro de convenciones en Tokyo. Cargadita de gente, como se puede ver, el artefacto pone la marcha atrás y la masa de carne, estupidizada por la sorpresa, se derrumba sobre sí misma. 20 heridos, lo peor: una pierna rota, pero por algo se empieza.
(visto en Gizmodo)

Esas son las previsiones del ejército norteamericano (qué otro?): ahora mismo las máquinas hacen tareas de vigilancia, recuperación de explosivos y despejado de edificios; muchos de ellos, empero, no son específicamente “robots” sino sistemas a control remoto.
Y ahí está el tema: aunque se intenta llegar a un cupo de un 30% de unidades robóticas, el Pentágono no quiere sistemas autónomos sino un humano implicado en las decisiones. Como en toda cadena de mando militar, no es bueno que quien sostiene el rifle tenga que pensar.
(Visto en io9)

Una anécdota en cuadritos. En verano, la rapidez con que se seca uno de la ducha es directamente proporcional a lo que se tarda en estar empapado de nuevo… y en estas fechas tiende a cero.
(Me pasa con la moto también, pero la grasa y el hollín de un motor de explosión es una mezcla aún más pringosa)

Ahora que han estrenado El Caballero Oscuro, atentos a esta película de 1928, puro cine expresionista alemán hecho en USA: The Man Who Laughs.
El filme -realizado por el director alemán Paul Leni y protagonizado por Conrad Veidt, ambos exiliados a los USA por ciertas movidas antisemitas de la época- se basa en un relato de Víctor Hugo y relata la historia de Gwynplaine, un chico víctima de las circunstancias cuyo rostro es mutilado dejándole la perpetua mueca de un payaso. A partir de ese momento, se vuelve loco y se convierte en un criminal sádico e impredecible… no! La historia es diferente.
Interesados? A buscar y verla. Curiosidad: Conrad Veidt hace del nazi malo en Casablanca. Curiosidad 2: Sí, Bob Kane vio la película antes y con esto y un mazo de cartas se inventó al Joker.






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