
Después de años complaciéndonos con estas anomalías del espacio-tiempo que tan felices han hecho a muchos novelistas y guionistas de SF, una nueva teoría puede acabar demostrando que los agujeros negros no existen.
La existencia teórica de los agujeros negros, a pesar de ciertas incongruencias, se da ya como una realidad fáctica -pero nadie ha visto un agujero negro real.
La nueva teoría, que especula con conceptos como energía oscura y materia oscura (tan de moda actualmente como los agujeros negros a finales de los setenta) plantea la existencia de estrellas de energía oscura, muy similares a los agujeros negros pero con características distintivas que las hacen menos perturbadoras a la vista de la física cuántica. Vamos, que violan menos reglas.
Otra idea interesante es que si extrapolamos este concepto al Big Bang, el Universo actual podría ser algo así como una gigantesca estrella oscura…
El artículo en inglés: New Scientist News – Three cosmic enigmas, one audacious answer



