El blog de ephemera recopila algunos llamativos carteles de encargo hechos en Ghana y basados en películas reales.
Hace muchos años, las marquesinas de los grandes cines solían ilustrarse con grandes papeles pintados con versiones adaptadas del cartel de la película proyectada: como el cartel original tiene un formato vertical y las marquesinas suelen ser muy panorámicas, se complementaba el título con imágenes extraídas de la película seleccionadas por el ilustrador, ya que aquellos lienzos se hacían a mano, con pinceles. Con la llegada de los plotters, este oficio decayó hasta desaparecer.
Pero, al estilo de los antiguos cines itinerantes de pueblo que recordarán los abueletes, en Ghana se hacía lo mismo en los ’90 con una furgoneta, un videocasette y una tele grande. Para promocionar estos espectáculos, se encargaban carteles caseros de las películas más nuevas, generalmente pintados sobre sacos vacíos de harina. El resultado es, como poco, singular!




Jajajaja… son geniales 😀
La última vez que vi un cine que pintaba la marquesina a mano con el cartel de la película fue en La Coruña hace la friolera de… uf, más de 20 años seguro, posiblemente cerca de 25.
Dios, qué viejo soy 😀
Mola mucho el de Terrorificamente muertos..!! La verdad es que algunos tienen un aspecto muy jocoso, porque el de James Bond, con la cara de estreñido que tiene parece mucho menos glamuroso… 🙂