Este tipo va por ahí con un perro, un gato y una rata, demostrando que la convivencia es posible y a la madre Naturaleza, como a todas las madres, a veces no hay que hacerle caso:
Lo más curioso es que los tres (y creo que el gato es el más consciente de ello) están en territorio y rodeados del más peligroso depredador que habita el planeta… y sobreviven para contarlo.




La mirada del gato es un poema… 🙂