No, no va de porno acuático. Estudios sobre el comportamiento de los delfines han arrojado nuevos datos sobre una costumbre observada por primera vez en 1980: cuando remueven el fondo marino en busca de algún aperitivo rápido, ciertos delfines se ponen una esponja en la «nariz» para protegerla de raspones o pinchazos.
Los nuevos estudios realizados por la Universidad de Georgetown indican que sólo los delfines hembra hacen esto de frotar con esponja (tiene cierta lógica machista) y en número escaso: 11%. También indica que estos ejemplares parecen seguir costumbres más solitarias y dedicar más tiempo al forrajeo que a la pesca como sus compañeros. Después de los pingüinos gay adoptadores, ahora vienen las delfinas fregonas freaky: está claro que el privilegio de ser raro ya no es exclusivo de los primates superiores.
El estudio aquí
Visto en Zooilogix




A mi los delfines siempre me han dado algo de grima… Seguro que traman algo malo, pero lo esconden bajo miradas tiernas y saltos con tirabuzón…