El Elfoide: teléfono-homúnculo

Un término usado en robótica es el uncanny valley o valle inquietante, que se refiere al punto en que la forma humanoide de un maniquí o robot deja de resultarnos simpática y provoca miedo o repulsión. En general parece que nos gustan las máquinas que son muy máquinas (digamos, R2D2) o las que son totalmente humanas (por ejemplo Summer Glau en TSCC) pero cuando un androide no consigue esa exactitud se torna terrorífico cual muñeca de porcelana.

El nuevo prototipo de teléfono móvil elaborado por un equipo de la Universidad de Osaka, NTT DoCoMo y QualComm entra en esa categoría. El Elfoid es una versión miniatura de una unidad de telepresencia, el Telenoid, y parte de la misma base teórica: una máquina de comunicaciones que mimetiza gestos humanos para transmitir más información que el puro texto o audio. La unidad Elfoid se parece a un muñeco de cera de los que se usan en brujería, con toques de mutante radiactivo y algo de Casper. Ahora mismo es poco más que un teléfono con una funda de uretano flexible: los botones se esconden en el pecho y brillan con luz verdosa al ser pulsados. El desarrollo definitivo contará con un software de reconocimiento facial y motores que copiarán los gestos del usuario que habla y los repetirán en la unidad receptora: movimientos de boca, ojos y cuello, además de los asquerosos muñones que brotan del cuerpo.

Esto seguramente tiene tanto de producto de consumo real como el vestuario de Lady Gaga; afortunadamente, porque no me gustaría nada ver una de estas cosas arrastrarse penosamente sobre la mesa de un compañero gritando «¡Llamada entrante!» o algo así. El propio Telenoid es horripilante y bastante inútil incluso a a nivel de concepto: resulta más lógica una teleconferencia o incluso un holograma que este remedo de carne humana.

Por una parte los japoneses tienen tradición de desarrollar androides de aspecto humano, y por otra los proyectos mucho más realistas como el PaPeRo de NEC. Tristemente, he seguido al PaPeRo desde 1997 y se ha quedado estancado en los mismos conceptos que en aquella época eran revolucionarios: una pequeña unidad doméstica de asistencia multifuncional conectado a Internet, capaz de leer correos, avisar de mensajes o llamadas, con reconocimiento facial y sensores táctiles, capaz de emular cualquier mando a distancia IR… eso hubiera sido una pasada en el mercado. Pero sigue siendo un prototipo experimental.

Visto en pinktentacle (donde hay fotos aún más chungas).