El ojo de la polilla

Hace un par de días un amigo me comentaba por teléfono la existencia de una extraña polilla gigante dotada de ojos con pupila. Este lepidóptero es la «Polilla Halcón» o «Polilla Colibrí» (Macroglossum stellatarum) cuyo aspecto general es bastante aviano, entre otras cosas por ser una polilla diurna y enorme de larguísima proboscis que bate sus alas a la manera del colibrí. Resultaría extraño un mimetismo con estos pájaros, porque en Europa y Asia -donde vive M. stellaratum– no hay colibríes: ¿de dónde sacaría el modelo la polilla?

Detalle de la cabeza de una polilla halcón
(foto © Mircea Costina/TrekNature)

Mi primera reacción fue negar sistemáticamente la posibilidad de que un insecto adquiriese una estructura ocular propia de los vertebrados; el rodeo evolutivo que esto implicaba era monstruoso. Luego pensé en los pelos y una de esas preguntas raras que les hacía a mis profesores:

– Profe, los pelos de las arañas, ¿cómo se llaman?
-¿Eeh? ¡Pelos!
– Es que no son iguales a los pelos de los mamíferos ¿no? Tendrán algún nombre distintivo: cilios… querofilos… peloides…
– ¡Vamos a ver! No confundas el apelativo funcional con la definición: cuando decimos «pelos de araña» ya sabemos que no se trata de pelos-pelos. Pero para todos los efectos prácticos… son pelos. Los cilios de los protozoarios son bastante diferentes a los pelos como para llamarlos de otra manera.

¿Podía ser entonces que un ojo compuesto se simplificara, adquiriera una lente enorme y un pigmento parecido a una pupila? Me puse a investigar y no. Los ojos de la stellarum son iguales a los de todos sus parientes, aunque especialmente optimizados para una visión frontal de alta definición, allí donde apuntan su probóscide para libar los jugos de las flores. Lo que ocurre es que hay un efecto similar a las imágenes lenticulares, aquellas estampitas que al moverlas parecían moverse, y de fondo se forma un dibujo circular centrado que recuerda mucho a una pupila. Además esta «pupila» se orienta con la línea de visión y parece que la polilla te mira de reojo. El efecto se ve mejor en estas  imágenes:

Hyles euphorbiae (Fotos © Josef Hlasek)

Queda el misterio de saber si este efecto es puramente accidental, o la polilla lo aprovecha para intimidar a posibles depredadores con su aspecto de pájaro, o las dos cosas.

Physiological optics in the hummingbird hawkmoth: a compound eye without ommatidia (PubMed.org)

4 comentarios

  1. Vaya conversaciones telefónicas!
    Por cierto, qué pasa? Los cilios no se pueden peinar?

    • No era por teléfono, era después de clase… Qué buen profesor era, por cierto: es el que me atendió el ojo mucho tiempo después. Mi ojo con el iris fantasmagórico.

      Hay un tipo de pelo celular que también es singular: el llamado «pelo sesuarl!»

  2. En México, D.F vi en mi hortaliza un animalito que batia sus alas igual que un colibri, pero que su cabeza no corresponde a éste ya que tiene cuernitos, me di a la tarea de investigar y efectivamente es una polilla halcón diurna como de 2 a 3 cm. que gusta del nectar, impresionante que sea un insecto y no un ave. Saludos desde tierra Azteca

    • Hola Ana! la mayoría de estas polillas (esfíngidos) son impresionantes y pueden pasar por un pajarito si no te fijas demasiado. Una de las más llamativas es la Esfinge de la Calavera, que además de tener un dibujo que recuerda un cráneo en el dorso PEGA CHILLIDOS SI LA AGARRAS. Es un ruido como el de los juguetes de bebé con chifle pero más débil. No sé si la Halcón hace los mismos ruidos pero impresiona!

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