Espacio Oscuro

Espacio oscuro comic 2
Espacio oscuro comic 3

Algunos de los sueños más raros que tengo tienen cierta continuidad, como si fueran episodios sueltos pero conectados. En este, sólo tengo el vago recuerdo de las dos naves recortadas en un vacío cuajado de estrellas: el pequeño saltador celestial, que era más parecido a un Messerschmitt 262 que en el diseño final (tuve que dibujarlo un montón de veces antes de darme cuenta de que las barquillas laterales eran casi tan grandes como el fuselaje y ovaladas) y la fragata Ingénieur Joseph Louis Gay-Lussac se parecía al edificio Chrysler puesto de lado.

Todo lo demás es una excusa para darle coherencia. Los planetas metálicos, gigantescas bolas de hierro-níquel del tamaño de la Tierra o Marte, se han especulado desde hace años y aparentemente existen, si es que no son enanas marrones: TOI 849b, un mundo ultradenso a 720 años luz, es un ejemplo. Es posible -y fascinante- que se trate de núcleos planetarios de gigantes gaseosos a los que se les ha arrancado la atmósfera en algún evento brutal, posiblemente una explosión estelar. En este caso, Cha-1913 es además un planeta errante, por lo cual está en medio de un criadero estelar en la constelación de Chameleon.

Me hace gracia que los listos de turno se quejen de los sonidos que se le ponen a los combates espaciales pero nunca se fijen en que, más allá de cierta distancia de un sol, esos potentes focos que iluminan las maquetas por todos lados no existen. Está bien ver esos detalles, pero no es para rezongar y quitarle seriedad a la peli. Aquí he mantenido el detalle, que ya es antiguo a fecha de hoy, de usar iluminación roja para no perder la visión nocturna del exterior.

A remnant planetary core in the hot-Neptune desert, en Nature

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ObiWan
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