Gato biónico

Otra de cyborgs, pero esta es más amable. Oscar es un gato negro inglés de tres años que perdió las patas traseras en un terrible accidente con una cosechadora: sólo le quedaron las «piernas» perdiendo todo el miembro desde el talón hacia abajo.

Cuando lo operaron para curarle las heridas, su veterinario –Noel Fitzpatrick– le perforó los huesos de la tibia implantándole unas piezas metálicas con la idea de que se fusionaran con el tejido óseo mientras la piel cicatrizaba sobre ellas. Así, Oscar se fue curando y acabó con dos piezas de cromo asomando de lo que fueron sus patitas traseras.

Sobre estas raíces metálicas se le colocaron unas terminaciones articuladas con el tamaño de las patas reales, las cuales le permiten al gato andar más o menos normalmente (en el video se le ve apenas salir del quirófano, aún con la sonda de la anestesia en la pata delantera, y es capaz de andar cojeando e incluso saltar sobre un obstáculo). En cambio, las unidades de la foto son más gráciles. La idea es ir fabricando prótesis mejores y más realistas. Por ejemplo, los gatos usan las uñas traseras para estabilizar el impulso en el salto; pero los taquitos de goma que lleva ahora seguramente cumplan el mismo cometido. Eso sí, no puede rascarse la oreja con ellos.

Noticia en un montón de sitios, por ejemplo Wired.com (con vídeo)