
¿Cuando te pasa esto dos veces en dos semanas, es una señal de algo?
El caso es que el «pelo» (cuatro harapos mal peinados que disimulan una entrada como el Golfo Pérsico) ha cambiado en estos años: de corte, de color -resulta que el rubio antes de encanecer se oscurece, o algo así- y de densidad. No entiendo que sea tan identificativo. Otra cosa sería que viviera en Asia, pero no sé… mi amigo Ramón me reconocía de lejos por los andares, «una mezcla de la Pantera Rosa, el muñeco del Seven Up y un chicle con patas» según su sutil descripción. Esto de llevar máscaras resulta intrigante, y ya he visto unas por ahí que cubren la cara completa, como la tripulación del Cygnus en The Black Hole. Tal vez este sea el camino… como diría cierto mandaloriano integrista.






