Científicos del Stanford Linear Accelerator Center en California han revelado (je je, doble sentido) las imágenes digitales más grandes obtenidas hasta el momento, de la cabeza de un coliflor (variedad Romanesco). Por qué no.

Las imágenes son tan inmensas que hacen falta 378 monitores 4K para mostrar una en tamaño real. Son pruebas de la cámara que estará instalada en el observatorio Rubin en el Cerro Pachón (Chile), que se está construyendo y estará operativo el año que viene. El plano focal, de más de 60 cm. de diámetro, está compuesto de 189 sensores individuales que en conjunto componen la imagen de 3200 megapíxeles. Los sensores están juntos pero no demasiado, porque la dilatación por cambios de temperatura podría hacer que se partieran.
La idea es captar imágenes del cielo en altísima resolución (20 Tb cada una) para hacer una «película»: una foto cada pocas noches durante diez años. Tampoco es que el sensor tenga mucha cobertura, como puede verse en la imagen; no es un gran angular. Pero con una capacidad para recoger la luz de objetos 100 millones de veces por debajo del rango perceptivo del ojo humano, la cámara recogerá imágenes de veinte mil millones de galaxias y sus interacciones en el tiempo.






