Lluvia de bolas en Bournemouth

Ah, ahora sí me siento como un discípulo de Charles Fort, con sus noticias de lluvias extrañas. Según Steve Hornsby de Bournemouth, Dover (Gran Bretaña) una granizada desde un extraño cielo amarillento trajo consigo algo más que hielo: al salir a su jardín el jueves pasado después de la tormenta, se encontró con docenas de bolitas azules esparcidas por el jardín.

Las bolitas son gelatinosas, con una cubierta exterior algo más sólida; no huelen a nada, no se derriten ni son pegajosas. El señor Hornsby las guarda en el frigorífico a la espera de saber más. Un asistente de la Universidad local indica que podrían tratarse de «huevos de invertebrados marinos«. También podría tratarse de una granizada del sanitario de un avión, o bolas de poliacrilato (esas que se hinchan al echarles agua y sirven para floreros y decoración)

Actualización: según Josie Pegg, el asistente de la Universidad de Bournemouth, un análisis microscópico preliminar descarta la posibilidad de que sean de origen orgánico. O sea que será alguna de las otras dos; de todas formas el señor Hornsby no debió tocarlas con las manos como se ve en el vídeo de la BBC.

Visto en BBC News.