Los ‘círculos del maíz’ hechos con… microondas

Uno de los investigadores de las zonas sombrías de la Ciencia a quien más respeto es sin duda el profesor Jacques Vallée, quien ha estado alimentando la temática OVNI con conjeturas serias más o menos desde la misma época en que yo empezaba a leer. Vallée es astrónomo y experto en computadoras (de hecho es uno de los responsables de ARPANET, o sea, el ancestro del Internet que conocemos hoy) pero también estudia los fenómenos forteanos y la temática OVNI de un punto de vista singular: ha recogido y clasificado centenares de casos de avistamientos y encuentros cercanos, sin descartar ninguno a priori. Su conclusión provisional es que el fenómeno OVNI lleva entre nosotros mucho más tiempo que lo que creemos, y lo asocia junto con las leyendas de hadas y ogros a un ‘fenómeno’ indescriptible que interactúa con nosotros de vez en cuando, miente y tal vez nos analiza.

Bueno, hace poco me sorprendió descubrir que el doctor aún trabaja y especula, colaborando en uno de mis blogs favoritos: Boing Boing. En su último artículo comenta que hace años (1991) cuando el fenómeno de los «círculos de la cosecha» apareció en la prensa , él ya había especulado sobre la posibilidad de que los signos fuesen trazados con un rayo enfocado de microondas desde algún dispositivo aéreo, tal vez un avión. Pero en aquel momento nadie quería creer que los bellos dibujos fueran simplemente pixels utilizados para calibrar un dispositivo militar…

Hace un año, New Scientist publicó un artículo sobre «Microondas que pueden desactivar bombas«:

La nueva arma en el arsenal del ejército de los E.E.U.U. podía ser un rayo de microondas dirigido por láser diseñado para destruir explosivos. El arma (…)  utiliza un laser de alta potencia para ionizar el aire, creando un canal de plasma que actúa como canal para la corriente de microondas.

Según Vallée, esto encaja con el cronograma típico de fabricación de armas, que se empiezan a probar treinta años antes de hacer público el modelo terminado. Y mientras tanto, neohippies, graciosos y científicos escépticos crean la cortina de humo perfecta (la-tontería-de-los-ET-pintando-señales) para que detrás alguien afine la puntería de su chisme de alta tecnología.

Me entristece un poco que la mayor parte de las respuestas al artículo sean burlescas o despectivas. Obviamente la teoría debería probarse en la práctica: los restos vegetales pueden analizarse para comprobar el efecto de las supuestas microondas (de hecho encaja con ciertas descripciones de campo); se debería poder repetir más o menos el experimento con tecnología conocida… pero, la teoría de los extraterrestres grafiteros o los dos viejecillos cubriendo Inglaterra de dibujos con dos tablas y una cuerda se me antojan más absurdas aún. Al fin y al cabo, es sólo una hipótesis.

Aquí un largo artículo sobre monsieur Vallée