
Erase que se era una vez, un rancho en Utah donde se han avistado ovnis, poltergeists, Pies Grandes, animales mutilados y todo tipo de actividad paranormal. Durante más de 50 años extraños avistamientos se han registrado por parte de los vecinos, y las tribus de indios que viven por la zona dicen que es un lugar maligno, el camino del skinwalker (el término navajo, yee nadlooshii se puede traducir como el que anda con piel [forma de animal]). Los skinwalkers son un tipo de brujo capaz de cambiar de forma; una combinación de hombre-lobo con hechicero.
Por supuesto, los americanos han tardado nada y menos en llamar al sitio Skinwalker Ranch.
La última gente que vivió allí en 1994 fue espantada por fantasmas, voces, objetos que se movían, y mutilaciones de ganado. Un gigantesco lobo que merodeaba fue perseguido hasta que desapareció. Unos perros domésticos también desaparecieron mientras perseguían extrañas bolas azules de luz cerca de la casa. Seres extraños han sido vistos, algunas veces apareciendo por túneles o portales de luz.
Da la impresión de que un brujo ha estado haciendo sus trabajos por allí abiertamente y ha convertido el lugar en un dominio de la Oscuridad. Otra posibilidad es que se trate de un montaje de los vecinos, aunque como no dejan entrar a nadie a la finca, es difícil ver el provecho que están sacando.



