Más moluscos peligrosos!

Babosas masticando sus penesEstá claro que en el mundo animal los moluscos son de los que tienen una vida sexual más imaginativa. Esta vez se trata de las babosas banana (Ariolimax), unas de las más grandes del mundo (como una banana) y de un hermoso color amarillo.

Estos jugosos gasterópodos, igual que sus hermanos los caracoles de jardín, son hermafroditas: la peculiaridad es que aunque disponen de ambos sexos tienen que aparearse para fecundar y ser fecundados a la vez, un ingenioso mecanismo para barajar los genes de la población, que para eso está el sexo.

Para eso y para más, dirán las babosas, que se pegan unas juergas impresionantes de horas y horas mientras intentan apuntar al orificio del contrario y fecundar sin ser a su vez penetrados. Un divertido juego -téngase en cuenta que la distribución del cuerpo de las babosas ubica su ano, cloaca y pene muy cerca de la cabeza. Los penes además, carecen de la violenta dureza de los arpones calcáreos que usan los caracoles. Pero…

Pero precisamente por eso, a veces ocurre que una de las babosas se come el pene de la otra. Literalmente. Empieza a succionarlo con su rádula -la pieza bucal de los caracoles, a medio camino entre una lengua y unos dientes- como un fideo hasta que se lo arranca! Ouch! Algunos estaréis pensando en que, como son bichos primitivos, seguramente les crezca de nuevo ¿no? Pues no. La babosa así castrada sigue viva, y puede seguir disfrutando de una vida sexual mucho tiempo -como babosa pasiva. Terrible destino.

Penis Chewing – La Película!

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