Esta vez le ha tocado el turno de salir del foro a Maurice Jarre, el padre de Jean-Michael y compositor de una cantidad de bandas sonoras de películas. Con 84 años, había dado ambiente a muchas de las grandes obras maestras del siglo XX: Doctor Zhivago, Lawrence de Arabia, Pasaje a la India… Firefox… en Wikipedia está el listado de muchas de sus ciento cuarenta y pico colaboraciones con grandes directores. Varios Oscar y Globos de Oro avalan la popularidad de su trabajo; la calidad se mide por otro lado.
Yo vi el Neguev y el Wadi Rum en paseos solitarios, con el iPod y la música de Jarre en los oídos, y es como se quedará asociado siempre en mi cabeza. También la canción del calvo de Navidad, aunque realmente pertenezca a Zhivago. Buen camino, Maurice.
La noticia en El País, por ejemplo, aunque está en todos sitios.




Descanse en paz… 🙁
En algún que otro medio como Almería Actualidad titulaban algo así como «fallece el último grande de los compositores de bandas sonoras» a lo que yo pregunto ¿Y «il maestro» Ennio Morricone? Creo que también es un grande que sigue vivo y que un medio de Almería no puede tener ese desliz con alguién que ha puesto sonido a algunas de las mejores películas filmadas en nuestra provincia (por otro lado al igual que Jarre pero quizás más conocido poularmente).
Eso es que le darían un titular rimbombante para llamar la atención, sin profundizar en el tema. Ojalá el cine actual diera tantos buenos directores «de renuevo» como compositores, que la nueva generación no es despreciable. Eso sí, siempre se ha dicho que el renacer de la banda sonora sinfónica era cosa de John Williams (y es bastante cierto) pero la verdad es que Jarre y otros abuelos mantuvieron viva la tradición durante los feos años 60-70.