OOPARTS, parte 0

Hace un par de meses, rebuscando entre libros viejos, encontré una joyita: el Libro de lo Inexplicable de Jacques Bergier. Es uno de los primeros libros de temas forteanos que recuerdo, y vaya si lo recordaba! A medida que leía me daba cuenta que había memorizado frases enteras de aquella recopilación de hechos extraños de todo tipo. Seres desconocidos, fantasmas, civilizaciones perdidas – todo relatado de forma casi periodística, con una serie de prólogos de opinión que insinuaban más misterios. Algo así como si el universo de H. P. Lovecraft se hubiera filtrado a nuestra realidad en algunas partes de la Tierra… y ciertamente algunas de las cosas que se describían eran totalmente lovecraftianas: «cubo de hierro perfectamente simétrico hallado en una mina de carbón de Baviera – antiguedad: 380 millones de años» «pozo con restos de un fuego en Siberia. El estudio estratigráfico sugiere que el fuego se mantuvo encendido desde hace 70 millones hasta hace 10.000 años«. Cosas así.

Este último tipo de fenómenos son lo que los himbestigadores de lo desconocido denominamos OOPArts, «Out Of Place Artifacts«. Son cosas que no deberían estar allí, fuera del espacio o tiempo asignado por la ciencia convencional. A veces simplemente cuestionan un supuesto conocimiento histórico: en el libro de Bergier se mencionan aún los hallazgos vikingos en Norteamérica como OOPAs cuando actualmente está establecido que varias expediciones colonizaron Vinland (Canadá). Los vikingos americanos ya no son un misterio. Otras veces el OOPA contradice de tal manera lo que sabemos del mundo que sólo caben dos posibilidades: es falso, o esta realidad es falsa.

El caso es que he hecho una lista de muchos OOPAs clásicos, algunos mencionados en el Libro y otros que corren de boca en boca en los círculos del misterio. Y luego he investigado. Nada del otro mundo: chequeo de datos, actualización, cosas que se pueden hacer con Internet. El resultado es lo que seguirá en próximos posts. Como decía el propio Bergier, maestro de las paraciencias y cuentacuentos sin par:

En materia de asuntos paranormales se impone la desconfianza más absoluta. Por no haber sido observada frecuentemente tal regla, la realidad de lo paranormal no es admitida por muchos espíritus serios. Si bien la negación sistemática es tan nociva para la investigación como la credulidad más ingenua, no por ello dejan de ser imprescindibles la duda y la desconfianza. Hay que desconfiar siempre, hay que comprobar siempre. Noventa y nueve casos cada cien resultan falsos, pero precisamente el que hace el cien podrá sostenerse y ser utilizado.