Y va la tercera noticia del día de NS. Un transplante parcial de cara se ha realizado en China a un hombre que fue atacado por un oso. Recordemos que el caso pionero en Francia fue a una mujer mordida por su perro -el animal intentaba reanimarla de un ataque- en este caso no se informa si el oso mordió al chino con buenas o malas intenciones.
Los chinos practicaron previamente con conejos, que fueron capaces de parpadear y hacer esas morisquetas faciales que hacen los conejos después de ser operados. Lo más chungo de una operación de estas es que el juego de músculos, nervios y conexiones que hay en una cara humana es bastante más complejo que el de otras porciones de la anatomía, por ejemplo un pene. Es fácil reimplantar un pene. Pero a Li Guoxing no le interesaba tener uno en la cara, sino recuperar el labio, mejilla y nariz que le había arrancado el accidente. Parece que lo ha conseguido. Felicidades.



