
Hace poco hablábamos del fósil de transición entre peces pulmonados y preanfibios, ahora nos traen desde el soleado Cretácico tardío de Río Negro, Argentina, esta pieza: Najash rionegrina, ofidio que -como se ve en la foto- presenta restos de una pelvis y patitas traseras. (Najash en hebreo significa serpiente).
Se supone que los ofidios (culebras y serpientes) derivan de un ancestro común con los lagartos -Squamata– que fue perdiendo las patas para adaptarse a una locomoción deslizante en las praderas.
Una teoría posterior, basada en el hallazgo de serpientes marinas en Israel, sostenía que tal vez los ofidios derivasen directamente de los mosasaurios, lagartos marinos bastante imponentes, y hubieran perdido sus patas nadando. La teoría es plausible, viendo el aspecto serpentino que los mosasaurios iban cogiendo a lo largo de su historia; pero este nuevo hallazgo hace retomar la idea de un origen terrestre. Aún así, habrá que tomar esto con calma hasta que se encuentren más piezas.



