Hace poco un hombre se arrojó en Moscú al foso de los tigres del Zoo, gritando que lo hacía por Dios y que «Si Dios existe, vendrá a rescatarme«. Lamentablemente el punto de vista de Dios es más amplio que el de Superman y prefirió favorecer al tigre. Algunos testigos aseguran haber oído al felino musitar: «Oh Señor, gracias por estos alimentos que vamos a tomar» antes de despedazar y comerse al ruso.
Bueno, ahora mismo en Springfield, (USA) un hombre entró al supermercado Super Halal (especializado en alimentos musulmanes), compró dos pollos y pasó la mano por la sierra de cortar carne, dejándosela en el sitio «por Allah«.
Igbal Asghar, un pakistaní de 45 años, está ahora en el hospital y quién sabe si le pueden reponer la mano, ya que los cortes de sierra son bastante destructivos. Los doctores suponen que sufre un trastorno mental transitorio.
Customer at Market in Springfield Cuts Off His Hand



