Como todo el mundo sabe, el final de la II Guerra Mundial vio la toma de Berlín por las tropas aliadas mientras en el bunker de la Cancillería el principal causante del lío, Adolf Hitler, se pegaba un tiro después de envenenarse junto a su perro y su esposa Eva. El cuerpo fue quemado por sus seguidores antes de que las tropas rusas lo capturaran… o no? El testimonio proviene de alemanes suficientemente fieles al Führer como para quedarse allí hasta el último momento. Dudoso.
No. Antes de que se acabara la cremación, los rusos llegaron y pudieron obtener imágenes del cuerpo y hacer una autopsia. Luego sepultaron el cadáver… o no? Stalin estaba deseando darse autobombo como fuera, aunque él mismo no tenía muy clara la muerte de su rival. La foto es de poca calidad y, aunque se tratara del doble de Hitler, el agujero del tiro parece pintado. Este cuerpo, junto con otros, fue sepultado en una localización secreta en Magdeburgo algo después, y en 1970 los restos fueron exhumados, cremados y las cenizas arrojadas al Elba: sin tumba, no hay peligro de crear un punto de reunión para neonazis. ¿O no? La intriga sigue…
No. Los restos óseos se los apropió la SMERSH, el contraespionaje soviético, y se quedaron en Moscú todos estos años. Lo de la incineración era una maniobra de desinformación. La auténtica calavera del siniestro personaje -con el agujero de bala y todo- pasó a manos del KGB donde permanece aún hoy. ¿O no?
A finales de septiembre de este año, un análisis del ADN de muestras procedentes de estos huesos hecho en el laboratorio de genética de la Universidad de Connecticut ha demostrado sin lugar a dudas algo que se sospechaba a la vista de las estructuras del cráneo: que pertenece a una mujer de entre 20 y 40 años. No Hitler. Y posiblemente tampoco Eva Braun, que se dice murió envenenada. ¡Así pues, la única remota prueba de la muerte del malo malísimo del siglo XX demuestra ser falsa! Y a partir de aquí, todo tipo de divertidas hipótesis: que si fue en submarino a Argentina, que si está congelado en la Antártida, en la Luna, y muchas más pintorescas. En una, científicos alemanes congelaron el cuerpo para cincuenta años más adelante transferir su consciencia a una red neural artificial: Internet. Internet es Hitler, por eso hay tantas páginas sobre el tema. Y también está la historia del profesor Bruttenholm.
Visto en The Guardian vía io9




…y no estaba muerto, que no!!! y no estaba muerto, que no!!!…que estaba tomando cañas lere-re re-le!!! ( o mate en Argentina)
y si el Fuhrer siempre fue una mujer con mala leshe?
… no estaba muerto, estaba de parranda.
Pues también es una putada que siguiese vivo…
Deecho dicen algunos que el esta en ena camara de creogenisacion en alemania, berlin
y que cuando el despertera o lo despertaran iva a empesar la 3 guerra mundial
a finales del 2010…..
olahh soy gotica y tonta jajajaaj hitler no a muerto, es vecino mio, vive en el quinto de mi piso de 3 plantas 🙂 si quereis ir a verlo, entrar en mi pagina web!! :$
etan chifla