La física moderna hace afirmaciones raras. Según los principios de la mecánica cuántica, el espacio vacío no es tal, sino un ir y venir de partículas fantasmagóricas (electrones, positrones) que se crean y aniquilan en fluctuaciones aleatorias. Esto ocurre a escalas y velocidades tan diferentes a las nuestras que sólo vemos el resultado estadístico que es cero, nada, vacío.
Ya los primeros apuntes de esta nueva física anotaban que un potente campo electromagnético podría separar las partículas antagónicas antes de que se neutralizaran de nuevo, creando así virtualmente materia de la espuma cuántica fantasmal. En 1997 , en el Stanford Linear Accelerator Center en California, se consiguió efectivamente atrapar algunos pares electrón-positrón; pero con los nuevos superláser de nueva generación, podrían desarrollarse reacciones en cadena capaces de generar milloones de pares de partículas. El planteamiento del ELI (Extreme Light Infraestructure) europeo podría tener a punto uno de estos generadores para 2015.
Por otra parte, si la energía necesaria para separar las partículas es inferior a la que se libera en una aniquilación de par electrón-positrón, esto podría ser algo así como un Generador de Punto Cero. Energía gratis! (seguramente el cubo de agua fría respecto a esta noticia llegará pronto).
Visto en New Scientist.



