Una de las primeras inscripciones alfabéticas de la Antigüedad va de piojos

El descubrimiento de una peineta de hueso en el yacimiento de Tel Lachish (Israel) nos muestra una escritura a base de letras y un deseo que bien podría ser un slogan publicitario. ¡Y tiene 4300 años!

Si bien la Humanidad lleva escribiendo desde el principio de la Historia -así nos lo explicaron en el colegio- los primeros lenguajes escritos eran ideográficos: dibujos de cosas o esquematizaciones que se convirtieron en jeroglíficos, una forma rápida de apuntar esa cosa. Una vaca se dibujaba como una cabeza de vaca; sí, casi todo eran inventarios y contabilidad agrícola. Con el tiempo, la cabeza se redujo a un triángulo; y así, las figuras se volvían más prácticas, pero indescifrables. La letra A es, precisamente, una cabeza de vaca (alp, alef) que con el tiempo ha quedado boca abajo.

Originadas probablemente en Egipto y Mesopotamia, estas escrituras representaban objetos, ideas relacionadas con esos objetos, sílabas o letras. Si no estabas en el ajo, se hacía muy difícil interpretar los dibujos en su contexto. Por ejemplo, esto:

Un tablero, olas? una pluma, una cruz, un pollito… la mayor parte se lee como letras, no como los dibujos ni las ideas que representan.

  • El pollito con los dos semicírculos, que son panes, se lee «TWT»
  • Al lado tenemos un «ANKH» (la cruz ansada egipcia, tal cual);
  • La pluma, E; el tablero de senet MN; y el agua N se leen «AMUN» en conjunto.


Este es el cartucho real de Tutankhamon, y debajo, de derecha a izquierda, tres símbolos con significado propio: «HEGA-IWNW-SHEMA»: Rey de Junu (Heliópolis) y el Alto Egipto. El orden de lectura se trastoca un poco por temas de contexto, por ejemplo, «AMUN» se pone al principio por respeto, ya que es un dios. Tut-Ankh-Amón es «Imagen viviente de Amón».

En otra ocasión hablaremos del fascinante mundo de la traducción de jeroglíficos egipcios, que requería manuales, años de estudios y horas de interpretación y ahora se está haciendo con IAs, para variar. Lo que importa es que ya se empezaba a aplicar el fundamento del alfabeto al reducir un objeto a un fonema, por ejemplo leer «T» en vez de «Bollo de pan«. Esto llevaría, por un proceso de reducción, a los primeros alfabetos que probablemente también son originarios de Egipto o sus alrededores. Concretamente el proto-cananeo (o proto-sinaítico, o alfabético temprano) fue creado por tribus semitas a partir de los jeroglíficos para un uso propio hacia el 1850-1550 a.C.

El peine de marfil fue encontrado en un nivel del yacimiento de hace 2700 años (aunque Yosif Garfinkel , de la Universidad Hebrea de Jerusalén, le atribuye mil años más dadas las características de los símbolos representados) lo que convierte a esta pieza en la representación de texto alfabético más antigua del mundo. Pero ¿qué sabiduría nos transmiten esos textos?

Peine para piojos, 1777 a.C.

La transcripción aproximada, que ha llevado su tiempo dado el deterioro de la pieza y lo arcaico de los caracteres, parece ser:

ytš ḥṭ ḏ lqml śʿ[r w]zqt

que significa:

Que este colmillo* arranque los piojos de tus pelos y barba

*»colmillo» (ḥṭ) como una metonimia de «peine de marfil»

La traducción se verifica además por la presencia de liendres entre los dientes del peine, lo que certifica su uso y utilidad.

El informe completo, A Canaanite’s Wish to Eradicate Lice on an Inscribed Ivory Comb from Lachish, en el Jerusalem Journal of Archaeology (pdf)