Desde hace años me dedico a la recolección o adquisición de fósiles -residuo de lo que debía ser mi profesión actual si el mundo funcionase como debe- y últimamente he conseguido estupendos ejemplares del Carbonífero de Polonia. Esto irá en otro post. Mi fascinación por la vida antigua viene de siempre, pero conocer la obra de H.P.Lovecraft no hizo más que incrementarla al mezclar conceptos como la paleontología, la arqueología, los extraterrestres, monstruos y fantasmas todo en uno. Genial.
Precisamente uno de los relatos del genio de Providence. The Shadow Out Of Time (La Sombra Más Allá Del Tiempo) se ambientaba simultáneamente en la América de los años ’20 y en el Carbonífero-Pérmico de Australia, hace 300 millones de años. Una civilización cuyos miembros eran una forma de vida inclasificada, con aspecto de conos carnosos de tres metros de altura y varias probóscides, dominaba las selvas de la joven Tierra compartiendo sus dominios con la raza pseudoequinoderma de la Antártida y ciertos seres polipoides que mejor no mencionar.
Por supuesto esto es literatura pulp de bajo calibre, escrita por un aficionado sin formación seria en las primeras décadas del siglo veinte; no se puede pedir que los datos reales y contrastados de la ciencia del XXI cuadren con esas fantasías ni de lejos. Para empezar, ¿podría haber existido una civilización prehumana en este mundo, y haberse extinguido sin dejar rastro? La ciencia moderna ni se plantea este caso: estructuras orgánicas complejas como para soportar un intelecto equivalente al nuestro no existieron hasta… nosotros. Todo lo anterior son modelos desfasados y primitivos.
Aunque ahora sabemos que no sólo los primates, sino cuervos, pulpos y docenas de animales son capaces de usar herramientas; que aparte de los cetáceos, gran cantidad de otras criaturas tienen organizaciones sociales complejas; y que el germen de la inteligencia está por todas partes asociado a la vida orgánica. Por otra parte, en mil millones de años hay tiempo para muchos juegos: se calcula que nuestra civilización no dejaría rastro alguno en este mundo en unos diez mil años (nuestras ciudades serían escombreras en 200 años).
Pero no son sólo las civilizaciones, sino los propios organismos los que desaparecen sin dejar rastro. Ramas enteras del árbol de la vida han desaparecido sin descendencia ni huella fósil, sobre todo aquellos compuestos de tejidos blandos; aunque en condiciones especiales quedan sombras, marcas oscuras en el lodo de las que podemos deducir algo. Como el Monstruo de Tully, una Cosa que sólo existió en el Carbonífero de lo que ahora se conoce como Illinois (USA). Tullimonstrum gregarium era un ser de vinculación desconocida, que vivía en las aguas turbias de los pantanos; sólo podemos deducir algo de su anatomía. Un cuerpo en forma de cono carnoso con aletas para nadar, parecido a un calamar u a un goa’uld, y unos apéndices o probóscides frontales que sostenían dos órganos desconocidos y una especie de pinza-mandíbula. Es todo lo que nos queda. La propia clasificación científica muestra su impotencia:
Reino: Animalia
Phylum: Problematica (el nombre lo dice todo)
Genus: Tullimonstrum
T. gregarium, especie tipo (o sea que es la que da características al género, no hay otra)
Puede ser un pariente muy lejano del Anomalocaris? En estos casos mi opinión o la vuestra vale tanto como la de Stephen Gould (no Goa’uld) o cualquier paleontólogo de fama. Pero para mí, este bichito de Illinois (que por cierto es ahora su fósil «oficial» del Estado) es lo más parecido dentro de nuestra realidad al género que mantuvo las consciencias de la Raza de Yith hace trescientos millones de años, en algún enfermizo universo paralelo.
Hermosas reconstrucciones (incluyendo un Tully) en Devonian Life.




La verdad es que se parecen sospechosamente a un Goa’uld… xDDDD
Yo soy de los que piensan que a veces nos lo tenemos muy creido. Puedo entender que las civilizaciones dejen restos, y que hay muchas posibilidades que estos restos perduren mucho tiempo despues de que esa raza se extinga, pero de ahí a decir que no es posible que haya habido una pq no hemos encontrado restos…
Quizás se construyó encima, o están ahora en el fondo de una fosa abisal, que el mundo ha dado muchas vueltas…
A mi me gusta pensar que hay vida fuera de este planeta, aunque sean los extraterrestes mortalmente dañinos de Lovecraft, pq si no, chungo… 🙂