Consciencia cuántica

schrodingerUna teoría con veinte años a sus espaldas que intentaba conectar el concepto de «consciencia» con leyes físicas y la propia estructura del Universo, parece que ha recibido un punto a su favor. Se trata de la Reducción Objetiva Orquestada de Penrose y Hammeroff, que plantea la posibilidad de que la consciencia individual* sea un derivado de procesos cuánticos a nivel de los microtúbulos neuronales.

Estos microtúbulos son componentes estructurales celulares presentes en todos los eucariotas (células con núcleo) y por supuesto,también en las neuronas. La teoría Orch-OR, expuesta en los ’90 por Sir Roger Penrose propone que la consciencia es el resultado de una serie de cálculos cuánticos biológicamente orquestados dentro de estos microtúbulos. Allí, se mantiene la coherencia entre las superposiciones cuánticas hasta que la función de onda colapsa (en mecánica cuántica se especifica que su vector de estado es múltiple hasta que no se produce la intervención del observador que lo hace colapsar o concretarse en un lugar/momento del espacio-tiempo). Aquí se postula que el colapso no tiene lugar hasta que las superposiciones cuánticas se separan físicamente dentro de la geometría del espacio-tiempo, lo que se conoce como “reducción objetiva”. Cuando un área de coherencia cuántica colapsa, tendría lugar un instante de consciencia.

La idea de Penrose-Hammeroff sugiere para explicar esto la existencia de condensados de Fröhlich, pero el problema es que la formación de un condensado de Fröhlich requiere de altas temperaturas, haciéndolo incompatible con los sistemas biológicos. Además, estos condensados son muy inestables, y la coherencia cuántica se descohesionaría demasiado rápido para tener un impacto significativo en la función cognitiva.

Ahora bien, hace no muchos días se presentaron evidencias de funciones cuánticas implicadas en el proceso fotosintético de las plantas, que funciona a temperatura ambiente. Esto ha llevado a los autores a una revisión de la teoría en la cual añaden un factor más: que las vibraciones cuánticas de los microtúbulos parecen interferir y producir frecuencias rítmicas más lentas en un electroencefalograma. Lo cual podría conducir a aplicaciones prácticas de estimulación vibratoria (a nivel de megahertzios, con ultrasonidos) para corregir una serie de trastornos mentales. Y a lo que seguramente conducirá será a un debate encarnizado entre quienes están a favor de esta teoría y quienes la consideran improbable.

Duro varapalo a la teoría cuántica de la consciencia de Penrose y Hameroff, en La Ciencia de la Mula Francis

Evidence that photosynthesis efficiency is based on quantum mechanics, en Kurzweil.net

Discovery of Quantum Vibrations in “Microtubules” Inside Brain Neurons Corroborates Controversial 20-Year-Old Theory of Consciousness, en Elsevier

 

* Por «consciencia» entendemos la capacidad individual de saber su propia existencia, a diferencia de «conciencia» en plan Pepito Grillo, que es la capacidad de discriminar el bien y el mal y sus consecuencias. Se puede usar «conciencia» para ambas definiciones.