-¿Qué películas te hacen llorar?
Ante esa pregunta hay quien diría E.T. o La lista de Schindler, cosas así. A mí se me saltaban las lágrimas en algunos momentos de Cosmos, cuando Sagan soltaba aquellas conclusiones metafísicas con el fondo de un campo estelar en evolución. Ciencia combinada con emoción, un cóctel difícil pero adictivo: la serie documental de los ’80 producida por KCET batió récords de audiencia y todavía es recordada por todos a pesar de ciertas controversias sobre la forma de presentar la información.
En el ’89 apareció la versión extendida con comentarios añadidos por un Sagan bastante avejentado, en la que se actualizaba el conocimiento expuesto. Los diez años transcurridos habían aportado muchísima información, sobre todo en lo referente a los episodios sobre astronomía. Carl Sagan murió en 1996, a los 62 años.
Ahora la noticia es que la cadena Fox y National Geographic han encargado la elaboración de un remake, Cosmos: A Space-Time Odissey, escrita por Ann Druyan (la viuda de Sagan y coguionista de la serie original) Steve Soter (también coguionista de Cosmos) y presentada por Neil Tyson. La producción corre a cargo de Seth MacFarlane, que es el creador de «Padre de Familia«. Esto que puede resultar chocante se explica por la afición de MacFarlane a la ciencia desde pequeño, y el aborrecimiento que manifiesta ante la situación actual de letargo popular y político ante la investigación científica.
La primera impresión que me dio esto fue bastante negativa (¡no me toquen a Sagan!) pensando en un remake oportunista y poco imaginativo hasta por el título; pero por lo visto tanto Soter como Druyan llevaban tiempo dándole vueltas a algo más que una actualización de la serie para DVD, y cuando Neil Tyson -astrofísico y director del Planetario Hayden- le presentó en 2009 a MacFarlane, la historia empezó a cuajar.
De todas maneras no puedo dejar de ver esto con ojos sospechosos; ha pasado la época en que un nombre te garantizaba la calidad de lo que ibas a ver. Pero si el producto merece la pena, tal vez llegue en el mejor momento: Con la NASA sin vuelos, el SETI tirando de donativos y los ojos de la humanidad volcados en sus ombligos y carteras, no creo que a Sagan le moleste la secuela.
Noticia en Bad Astronomy y The New York Times.



