El asteroide Bennu tuvo alguna vez… agua corriente?

La OSIRIS-REx acercándose a Bennu
La OSIRIS-REx acercándose a Bennu

¡Seguimos con la racha de “Agua en el Espacio”! Bennu 101955, una roca conglomerada de 490 metros de diámetro está siendo analizado y las imágenes parecen mostrar estratificaciones carbonatáceas propias de sedimentos acuáticos.

Foto de la maniobra TAG de OSIRIS-REx.
Foto de la maniobra TAG de OSIRIS-REx.

La misión OSIRIS-REx de la NASA -que lleva orbitando Bennu desde su encuentro en diciembre de 2018- ha fotografiado y recogido información de este pedrusco perteneciente al grupo de asteroides Apolo (una nube de material rocoso dispersa que se extiende casi hasta la órbita de Marte, y por lo tanto, tiene una cierta peligrosidad en cuanto a un impacto se refiere) en previsión de su maniobra de toque (“Touch-and-Go”, TAG) para recoger muestras físicas, que ha sido hace cuatro días.

Bennu se encuentra a 321 millones de kilómetros de la Tierra y parece ser un conglomerado de rocas antiguo, bien conservado, de lo que debieron ser los primeros objetos del sistema solar hace miles de millones de años. La cucharadita de muestras con este polvo primordial no llegará a la Tierra hasta 2023; pero algunas de las imágenes de OSIRIS-REx le dan más interés aún a este experimento.

Un paseo virtual por los principales accidentes geográficos de Bennu.

Porque lo que se ve es que algunos de los peñascos muestran vetas brillantes de 1,5 metros de largo y hasta 14 cm. de grosor. Estas vetas parecen ser sedimentos de carbonatos, propios de la interacción entre minerales y agua líquida. De hecho la mayor parte de la superficie de Bennu parece estar cubierta de carbonatos y moléculas orgánicas, mientras que otras rocas en su superficie son oscuras y porosas.

Bennu es un asteroide compuesto de escombros, es decir, su origen sería el de un cuerpo mucho mayor (cientos de kilómetros) que tuvo un impacto y soltó una lluvia de fragmentos, que luego se compactaron por gravedad para formar el asteroide que conocemos ahora. No tiene un tamaño en el que pueda fluir el agua, pero el asteroide madre sí pudo tenerla. Las rocas oscuras podrían proceder de otras regiones de éste, o tal vez del otro cuerpo con el que impactó.

El análisis de estas rocas superficiales (a falta de una muestra extraída a mayor profundidad) revelará sin duda interesantes aspectos sobre el origen del Sistema Solar y el escenario sobre el que se formó la vida orgánica. Y puede que origine preguntas aún más extrañas, si resulta que esas rocas pertenecieron a un cuerpo lo bastante grande como para tener agua en su superficie.

Página de la misión OSIRIS REx, en NASA.
Video de la maniobra TAG de este martes, en 20 minutos.

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ObiWan
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