¡El famoso recinto secreto de las Fuerzas Aéreas USA, el Santo Grial de los ufólogos y conpiranoicos, se ha revelado al fin! Aunque, la verdad es algo sosa.
El Área 51 es una porción de la base Nellis de las FFAA situada en Groom Lake, Nevada. La existencia de estas instalaciones (El Rancho, La Caja, Cuadro Rojo, La Granja, entre otros nombres que tiene) fue negada desde siempre por el gobierno americano, y desde siempre se la ha tenido como posible emplazamiento de pruebas para tecnologías secretas, incluyendo derivados de tecnología alienígena obtenida por distintos medios. Estas teorías son fomentadas por el secretismo con que la Fuerza Aérea rodea la zona: el área alrededor del lago (seco) está permanentemente fuera de límite para los civiles y el tráfico aéreo regular de la milicia, protegida por estaciones de radar, sensores de movimiento bajo tierra y helicópteros y guardias armados.
Las fotos aéreas de los hangares del A51 son anteriores a Google Earth: ya en 1988 un satélite soviético tomó imágenes que dejaban claro que había algo. La teoría ET proviene de las declaraciones de un tal Robert Lazar al año siguiente,y a partir de ahí, el circo estaba montado.
El caso es que desde 2007 el tema del A51 estaba siendo desclasificado, sobre todo en referencia a ciertos prototipos (el programa OXCART, desarrollo del avión A-12 y componentes), y ahora han hecho pública la existencia del A51 y su relación directa con las 2850 pruebas aéreas del A-12. Por supuesto se descarta toda la historia alienígena: sí hubo ingeniería inversa, pero de aviones soviéticos. Algunos técnicos han hecho declaraciones públicas, e incluso se afirma que el proyecto Libro Azul para investigar y explicar casos OVNI era una tapadera del OXCART (de hecho, Libro Azul se canceló en el ’69, un año después de que el A-12 fuese retirado).
No sé, esto suena a que están aprovechando la maniobra de desclasificación del A-12 para tapar otras cosas. ¿Qué cosas? A saber; pero al menos el Área 51 ya forma parte del mundo de lo real y tangible.
La noticia en el Los Angeles Times, de hoy mismo (fresquita)




Algo es algo, no…? Ahora a ver esta confirmación como sacude los cimientos de la sociedad conspiranoica… 🙂