El LHC, el Gran Colisionador de Hadrones situado en Ginebra, lleva una racha de mala suerte desde sus primeros tiempos. Lo normal es achacar este infortunio a una mezcla de incompetencia, escasez de fondos y extrema complejidad de los sistemas, pero ahora hay una nueva hipótesis: la finalidad del experimento es tan abominable que la propia naturaleza está saboteándolo.
En efecto, dos científicos: Holger B. Nielsen del Instituto Bohr y Masao Ninomiya del Instituto Yukawa de Física Teórica -en un afán por descifrar las leyes del Cosmos y además por echarle la culpa a alguien- han escrito varias publicaciones especulando con la posibilidad de que la generación de bosones de Higgs sea tan… antinatural que algo se ha retorcido desde el futuro provocando anomalías en el funcionamiento del acelerador, impidiendo así su propia existencia.
«Nuestra predicción es que cualquier máquina generadora de bosones de Higgs tendrá mala suerte» afirma el doctor Nielsen, una mente brillante y uno de los fundadores de la teoría de cuerdas. Esta especie de «antimilagro» es responsable no solamente de los varios fallos del LHC sino también del fracaso del Supercolisionador Superconductor de USA que fue cancelado en el ’93 después de miles de millones de dólares invertidos.
En esta memoria, ambos científicos plantean la posibilidad de «sondear el futuro» a ver si es conveniente arrancar el LHC o no… algo así como hacer una Ouija.
La noticia, mejor explicada en The NY Times.



