
Un hallazgo sin confirmar revelaría el impacto meteorítico más antiguo registrado en la Tierra, y también el más grande: en Maniitsoq, al sur de Groenlandia, donde un objeto de 30 km. de diámetro habría impactado en la superficie de la joven Tierra dejando un cráter de 600 km. de diámetro y 25 km. de profundidad. Una barbaridad como esa no habría dejado muy bien parada la vida en el planeta, pero esto supuestamente ocurrió hace unos 2.800 millones de años y posiblemente no afectaría mucho a cualquier proceso bioquímico que estuviera fermentando en aquellos tiempos. De hecho la antigüedad es lo que ha hecho difícil encontrar (y ahora verificar) el cráter: lo que queda apenas mide 100 km y ni siquiera tiene aspecto de cráter. Después de tres años de investigación, un equipo del Geological Survey de Dinamarca (GEUS), la Universidad de Cardiff (Gales) Lund (Suecia) y el Instituto de Ciencia Planetaria (Moscú) han identificado estructuras de impacto en forma de granitos machacados y fundidos y cuarzos con microfracturas en toda la zona. Lo malo es que no hay ninguna prueba concluyente de que sea un resto de cráter y no otra cosa, pero parece bastante probable. De momento y para hacerse una idea, el cráter más grande y antiguo conocido era el de Vredefort (300 km, dos mil millones de años)
Más info en la web de GEUS y la Universidad de Cardiff.
Visto en NewScientist y otros sitios.



