Un japonés, Mitsutaka Uchikoshi, de Nishiyomiya, se perdió en el monte al ir de barbacoa de fin de semana y hacer una excursión al monte Rokko. Hacía frío, y al segundo día de deambular, Uchikoshi narra que tras la puesta del sol se tumbó en un prado y se quedó dormido.
Al cabo de tres semanas, lo encontraron inconsciente, con una temperatura corporal de 21,5º C, hipotermia y distintas lesiones (ninguna de las cuales es irreparable). Parece ser que Uchikoshi-san entró en un estado de animación suspendida similar al de los osos y pequeños mamíferos, que bajan su metabolismo a un nivel mínimo para proteger el organismo de las inclemencias externas.
A mí me gustaría poder hacer esto en Navidad y en Ferias.
En Noticias CBC, pero visto en BoingBoing




Si es que los japoneses son apañados hasta para perderse y congelarse… xDDD