Fantasía Febril (una Opinión Desfasada 67 Años)

fantasiaAnoche, mientras el paracetamol alteraba el termostato de mi SNC e intentaba bajarme la fiebre (oh, nada, un malestar pasajero, gracias) me puse a trastear sin muchas ganas entre los restos de mi videoteca y descubrí que había un montón de películas originales pendientes de ver. El ansia de novedad a veces nos ciega… total, quería algo ligero y puse esta obrita de los viejos tiempos, cuando el tío Walt aún mandaba. Al rato descubrí asombrado que nunca la había visto entera… siempre los trozos que echaban en el Club de Mickey o en documentales de animación.
¿Y qué mejor momento para descubrir Fantasía que una noche de fiebre?

Al verla, aparte de la admiración evidente por el equipo que la concibió en plena II Guerra Mundial, se replantea uno muchas cosas… muchas… por ejemplo:

– Si Disney hubiera avisado que la película no era para niños, ¿le habrían hecho caso? ¿También seguiría siendo un fracaso comercial?

– Si la compañía hubiera descubierto en 1940 el potencial de la animación orientada a «no-niños» (léase de adolescentes para arriba, que en el fondo son lo mismo pero cada vez con más dinero y más prejuicios)… ¿cómo estaríamos ahora?

– ¿Qué es la lápida ambulante que sale en el primer corto? Es el único objeto no abstracto que se puede ver (dejando de lado nubes y arcos de violín)

– En el corto que ilustra La Consagración de la Primavera, lo más anecdóticamente incorrecto es la reconstrucción del Tyrannosaurus y la muerte de los reptiles por desertización (que es tal vez donde habrían triunfado). ¿Realmente hemos avanzado tan poco desde 1940?

La animación en general demuestra que con imaginación y buenas manos se puede hacer de todo! (menos el humo en movimiento). Las tremendas capacidades de cálculo de los actuales ordenadores permiten hacer esto mismo a cualquier tarado con apenas una chispa de imaginación. Es bueno, empero, permitir a esas débiles chispas que se manifiesten. El problema, en mi humilde opinión, es que esas imaginaciones breves y latentes jamás se desarrollarán si empiezan autocomplaciéndose delante de sus renderings mediocres; el poder sin disciplina no es nada.
(-¿quién dijo esto? ¿Yoda? ¿Pirelli? ah, no! Malcolm, el matemático de Parque Jurásico).

Conclusión: que las productoras hispanas, D’Ocón, Neptuno y compañía, deberían enviar a sus curritos a trabajar a las granjas de animadores esclavos de China antes de permitirles usar el ordenador para hacer Fruittis y cosas por el estilo. Y lo mismo vale para los franceses, que son la mar de cutres. He dicho. Uf, voy a por otra aspirina.

Un comentario

  1. Pues yo prefiero que Disney no hubiese decubierto la animacion para adultos y digo gracias por permitir a los japoneses hacer ese trabajo. xDDDDD

    Seamos sinceros, la animacion europea y en gran medida la americana son un asco. La unica animacion hoy en dia que merece la pena es la japonesa. Y no solo por calidad del dibujo y de la animacion en si, si no por cantidad, por temas y por generos.

    Os imaginais que hubiese pasado si en lugar de la animacion japonesa hoy en dia imperase la americana o la europea…? Seguramente estariamos plagados de sucedaneos de Corto Maltes o de Capitan America… xDDDD

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