Esta es la espeluznante evolución de mi Mac de sobremesa, de un G4 533mHz a un Pro de ocho núcleos y varios teraflondios* de peso, reposando tranquilamente en mi escritorio como un leopardo al acecho.
Siete años de tecnología son muchos años, y me está costando trabajo adaptar mi confortable escritorio y sistema de ficheros al entorno que da Leopard (el sistema OSX 10.5.1) que encima es nuevo, o sea que es medio beta. Es como mudarse de un pisito de estudiantes al Palacio de Versalles… pero creo que me acostumbraré. Eso sí, el interfaz gráfico de Leopard da asquito con sus carpetas sosas y barras de menú feas, feas.
* un teraflondio son 1024 gigaflondios.




Joer menudo cambio… !!
Enhorabuena a los premiados… xDDD