
Esa es la interesante propuesta de un grupo de gente que parte de estas premisas (simplificadas):
1.- El jamón está realmente bueno.
2.- La gente que no come jamón, evidentemente, tiene problemas.
Se puede explayar mucho uno sobre las razones socio-culturales que prohíben el consumo de cerdo: que si el Ascaris lumbricoides, que si ineficacia de la cadena alimenticia, que Yahve me dijo… pero en el fondo el hecho está ahí, irrefutable: el cerdo es todo delicias y nadie debería prohibir (o prohibirse) semejante milagro gustativo. Así pues, esta gente de PTP (Peace Through Pork) organiza manifestaciones en las que invitan a bacon fritico y demás subproductos a los viandantes, en una sabrosa comunión.
¿Cómo no se nos ha ocurrido antes?
El link: Peace Through Pork




Apoyo la propuesta, está «sientificamente» demostrado que una buena loncha de beicon calma las iras y fomenta la comprensión entre semejantes. Y si a eso le añades un buen tintorro, ¡la paz mundial!